Tras nuestro paso por Perú descubriendo la civilización Inca, seguimos explorando las culturas precolombinas centrándonos ahora en Mesoamérica, donde exploraremos el territorio de los mayas.
Después de haber visitado el Parque Nacional de Yellowstone, Petra y Venecia, me faltaba por cumplir el último de los sueños de mi infancia: Tikal. Así que con ese objetivo planeamos una ruta para recorrer los mejores yacimientos arqueológicos mayas, sin dejar de lado otros goces de esta región, como son su gastronomía, los increíbles cenotes y el bello arrecife del caribe.

Al visitar los tres países por libre la logística se complicaba bastante. No nos permitían alquilar un único vehículo para recorrer los tres países, ni tampoco había seguros de automóvil que cubrieran todo el territorio, había que cruzar dos fronteras terrestres, cambiar dinero a tres monedas distintas, cambios horarios e incluso cambiar de idioma, pues en Belice se habla inglés.
Salvando todos estos obstáculos nuestra aventura quedó de la siguiente manera: volamos a Cancún, donde alquilamos un coche para recorrer la península de Yucatán, formada por los estados mexicanos de Campeche, Quintana Roo y Yucatán, con una pequeña incursión a Chiapas. No hemos podido resistirnos, dada su cercanía, a visitar una de las ruinas mayas más fascinantes: Palenque. Dejamos el vehículo en Chetumal, en la frontera con Belice y allí tomamos un barco para entrar en el país por sus islas: Cayo Caulker. En Belice alquilamos otro coche para recorrer el país y lo devolvimos en la frontera con Guatemala, en San Ignacio. Después tomamos una furgoneta compartida a Flores, donde pasamos los últimos días del viaje visitando Tikal y Yaxhá. Regresamos a España en un vuelo desde Ciudad de Guatemala.

Indice
Con este viaje hemos querido ver las mejores ruinas mayas del mundo. Hicimos una selección de aquellas que tenían un valor especial o algo que las hacía singular y la verdad es que todas las que visitamos nos parecieron espectaculares por algún motivo. Los diferentes estilos arquitectónicos, periodos a los pertenecían, ecosistemas en los que se emplazaban, tamaños o estado de conservación hicieron el viaje muy ameno a pesar de lo monótono que pudiera parecer a priori.

De todos los lugares que visitamos, como siempre, tenemos nuestro ranking con los destacados:

Los cenotes son formaciones geológicas kársticas donde el techo de una cueva colapsa y deja al descubierto un pozo de agua. Para la civilización maya, los cenotes no solo eran su principal fuente de agua potable en la selva, sino también lugares sagrados que representaban la entrada al inframundo, donde se realizaban rituales y ofrendas a sus dioses.
Además de por su belleza o el increíble espacio natural, los cenotes han sido la combinación perfecta a las visitas culturales, pues son un refrescante placer para aplacar el sofocante calor de la tarde. Durante nuestra ruta por México, concretamente en los estados de Quintana Roo y Yucatán, pudimos refrescarnos en varios de ellos.
Estos son los que nosotros elegimos para conocer todos los tipos:
En el apartado de consejos te doy algunas recomendaciones para disfrutar de ellos.

Ya que nuestra ruta arqueológica pasaba por Belice no podíamos perdernos conocer el segundo arrecife de coral más grande del mundo, después de la Gran Barrera de Coral en Australia. De los 1.000 km de arrecife caribeño, la sección más destacada y mejor conservada se encuentra en Belice.
Desde Cayo Caulker realizamos un tour de snorkel en la Reserva Marina Hol Chan donde vimos corales, tortugas marinas, tiburones nodriza, peces tropicales, rayas, caracolas… Nos encantó la experiencia.
En México han hecho de los yacimientos arqueológicos un gran negocio. Aunque en general el precio de las entradas en ninguno de los países podría considerarse económico, en México es con creces excesivamente elevado. El gobierno mexicano tiene catalogada la tarifa en función de lo relevante y turístico que es el complejo con precios que llegaban hasta los 35€. Si pretendes hacer muchas de estas visitas, como hicimos nosotros, tenlo en cuenta porque tu presupuesto crecerá exponencialmente. A parte de tener que pagar una tarifa federal y otra estatal, en algunos casos, si el complejo arqueológico se encuentra dentro de un parque natural, también tendrás que abonar una entrada a la reserva. Y por si no fuera poco, el estacionamiento en las más populares es de pago (~de 3 a 5€).

Otro punto a tener en cuenta es que cuando vas llegando a los yacimientos más turísticos, te asaltarán en la carretera para venderte visitas guiadas, entradas combinadas a cenotes, excursiones en barco y aparcamientos de pago. Al menos, no son excesivamente pesados…
Durante el viaje disfrutaremos de un clima tropical, caracterizado por una temperatura muy cálida todo el año y por la alta humedad, que intensificará aún más el calor. La temporada de lluvias va de junio a octubre, con riesgo de huracanes hasta noviembre.
La mejor época para visitarlo es de diciembre a febrero, cuando el calor es más benevolente, sobre los los 25-30ºC, y se puede convivir mejor con él. ¿El inconveniente? Es la temporada alta por lo que estará todo más concurrido.
De marzo a mayo, el calor suele ser sofocante y muy húmedo, alcanzando los 40ºC en la península de Yucatán (Chichén Itzá, Uxmal, Ek Balam, Tulum, Cobá). Lo mejor para contrarrestarlo, intentar hacer las visitas culturales a primera horas y, como os dije, pasar la tarde sumergidos en las frías aguas de los cenotes. Más llevaderos serán los 25-30ºC cobijados en la Selva de Chiapas y Petén (Palenque, Tikal, Yaxhá, Calakmul, Belice) donde la sombra del bosque nos protegerá. Esta temporada es menos turística y por tanto, más cómoda en ese sentido.

Si estás pensando en incluir turismo de playa, es importante que tengas en cuenta el sargazo que afecta a la costa del Caribe. Las playas suelen llenarse de algas entre marzo y septiembre. El pico suele darse entre mayo y agosto. Para evitarlo es recomendable visitar Celestún, Isla Mujeres (Playa Norte), Cozumel (lado este), Holbox o Costa Mujeres, que por su orientación geográfica suelen estar protegidas de las corrientes que traen el alga.
Marzo de 2026
Cancún suele ser la mejor opción para volar a la Península de Yucatán desde España, pues encontrarás muchas opciones de vuelo directo a precios muy asequibles. Nosotros optamos por World2Fly, que por 220€ en un vuelo directo de unas 11 horas, nos llevó cómodamente a Cancún.
Durante la mañana visitamos nuestro primer yacimiento maya: Tulum, y nos encantó. Lo que hace especial a Tulum es su ubicación, sobre un acantilado del Mar Caribe. Aunque aquí no pueden verse grandes estructuras, puede disfrutarse una ciudad amurallada, clave en las rutas comerciales de Mesoamérica.



Para almorzar nos atrajo una larga cola de gente local de la Taquería Honorio, en el pueblo de Tulum. ¡Y qué gran acierto! Fue la mejor comida de todo el viaje. Todavía salivamos recordando el lechón al horno, el Poc-Chuc, el guacamole y el platillo placero, compuesto por chicharrón y pico de gallo.
La tarde la pasamos en dos cenotes del complejo Dos Ojos. Nos gustaron mucho. La luz se filtraba en el agua cristalina y pueden verse cuevas muy bonitas, pero sobre todo nos vino genial para refrescarnos del pegajoso calor. Además apenas había gente, solo coincidimos con un par de parejas siendo el complejo muy grande, por lo estuvimos muy tranquilos. Tienes opciones para contratar tours de buceo o snorkel para explorar el interior de las cuevas.

Nuestra primera visita de la mañana fue al yacimiento de Cobá. Aquí vimos las primeras pirámides mayas del viaje, fue una visita muy especial. En Cobá puede disfrutarse del entorno más salvaje de esta región, encontrando también algunas de las pirámides más altas del mundo maya (Nohoch Mul de 42 metros), menos restauradas e integradas en la selva, por lo que por primera vez te sentirás como un explorador. Además es el centro de la gran red de calzadas mayas llamadas sacbeob y dispone de una gran variedad estelas relevantes. Desde lo alto de Nohoch Mul puedes ver un mar de selva.


Salimos del estado de Quintana Roo y entramos en Yucatán, ganando una horas más con el cambio horario. La segunda visita de la mañana fue el yacimiento de Ek Balam. Solo por ver la impresionante fachada de estuco del Sak Xok Naah, en el mausoleo del gobernante Ukit Kan Le’k Tok’ ya merece la pena. Es una de las obras de arte maya más impresionantes, pero la acrópolis de Ek Balam también es interesante por su doble muralla o el arco de entrada.


Almorzamos en el restaurante Temozón, en el pueblo del mismo nombre y pasamos la tarde en los cenotes Samula y X’kekén. Son dos cenotes realmente impresionantes. El socorrista nos prestó una linterna y pudimos ver las estalagmitas baja el agua. Pensé que estaría masificado pero sólo había otra pareja, por lo que fue una gozada estar allí. Desde luego ir a los cenotes después de comer estaba siendo todo un acierto.


Llegaba el día de visitar otra de las Siete Maravillas del Mundo: la pirámide de Kukulcán en Chichén Itzá. Esta impresionante pirámide es en realidad un calendario gigante de piedra, en la que durante los equinoccios de primavera y otoño, la sombra del sol crea la ilusión de una serpiente de luz descendiendo por la escalera. Pero no sólo es impresionante la pirámide sino que también lo son el Gran Juego de Pelota, el más grande y con los frisos mejor conservados; el Caracol, un pirámide que servía de observatorio; el Tzompantli, donde se grabaron cientos de cráneos en relieve; El Templo de los Guerreros y el las Mil Columnas y el grupo de Las Monjas junto a La Iglesia. Pasarás una mañana de lo más impresionante.



Al salir nos fuimos al famoso cenote Ik Kil que se encuentra justo al lado. No me extraña su fama porque el lugar es precioso. Aquí sí encontramos gente, pero no nos importó, era tan bonito y además por suerte no habíamos coincidido con ningún grupo de excursiones, por lo que podías bañarte a gusto.

Fresquitos nos fuimos a comer al restaurante Las Mestizas y por la tarde dimos un paseo por Izamal, uno de los pueblos con más encanto de la zona. Visitamos el Ex convento de San Antonio de Padua y dimos un paseo por las calles del centro.

Comenzamos las visitas de estilo Puuc con la joya de la corona: Uxmal, el que será el complejo más bello y elegante de todo el viaje. Nos quedamos embelesados con la Pirámide del Adivino, de formas elípticas; el Cuadrilátero de las Monjas, compuesto por cuatro palacios bellamente ornamentados, y el imponente Palacio del Gobernador, cubierto de mosaicos y mascarones del Dios Chaac. Los cenotes han desaparecido del paisaje, por lo que toman relevancia las cisternas subterráneas, llamadas chultunes.


La Ruta Pucc suele continuar por Kabah, Sayil, Xlapak y Labná, una sucesión de pequeños yacimiento muy interesantes. Nosotros decidimos parar sólo en Kabah para ver el Codz Poop, un impresionante palacio cubierta por más de 250 mascarones del Dios Chaac y dos esculturas de guerreros. También nos resultó interesante el arco de piedra a las afueras.

Seguimos pues nuestra ruta hasta Edzná, entrando así en el estado de Campeche, con una visita que nos sorprende más de lo esperado. Nos gustó muchísimo la Gran Acrópolis, especialmente el Edificio de los Cinco Pisos es asombroso; los dos rostros de estuco modelado que representan al Dios Solar del Templo de los Mascarones y la red de canales de la ciudad.


Acabamos el día en Campeche, donde hacemos un almuerzo-cena muy bueno en el restaurante Aduana 59 y recorremos su bonito casco histórico, con calles muy coquetas, baluartes y un malecón. Al caer el sol nos topamos con un espectáculo de danzas regionales en la puerta del Claustro Tomás Aznar Barbachano.

Dejamos Campeche haciendo una pequeña incursión al estado de Chiapas, para visitar una de las mejores ruinas mayas: Palenque. Tras un largo trayecto en coche, empezamos a media mañana la visita.
Tomamos una furgoneta en la entrada del parque que nos dejó en la zona alta del yacimiento. Lo que hizo tan impresionante esta visita fue la fusión entre la densa selva, con los sonidos de los monos aulladores y las aves y la impresionante arquitectura.
Comenzamos la visita con el Templo de las Inscripciones, donde se encontró la tumba del rey Pakal el Grande y el Templo de la Reina Roja; el conjunto funerario más importante de Mesoamérica. Fue aquí donde se descubrió que las pirámides mayas, al igual que las egipcias, también podían funcionar como monumentos funerarios y no sólo para albergar lugares de culto. La tapa del sarcófago de Pakal es una obra cumbre del arte universal.

Continuamos el recorrido por el Palacio, el complejo residencial y administrativo más sofisticado del mundo maya. Compuesto por una red de pasillos, túneles y plazas; una torre de cuatro niveles única, que pudo servir como observatorio astronómico; baños y un acueducto; decoración en estuco con un alto nivel de detalle, la más realista hasta el momento; y el desarrollo del techo de mansarda, una innovadora técnica que revolucionaría la arquitectura maya.

Seguimos hacia el Grupo de las Cruces: el Templo de la Cruz, el Templo del Sol y el Templo de la Cruz Foliada, representando el orden del cosmos. Destaca de estos templos la crestería calada.
Siguiendo un sendero nos adentramos en la selva para ver el Grupo de los Murciélagos, donde podemos ver los restos de las viviendas y un palacio devorados por la vegetación, así como tepezcuintles. Además el sendero cruza el río Otulum donde veras unas cascadas y pozas, conocidas como el Baño de la Reina hasta llevarnos al museo. Por desgracia el museo se encontraba cerrado por obras. Es muy recomendable su visita pues en su colección se encuentra el sarcófago y ajuar funerario del Rey Pakal y la Reina Roja.

Tras la visita nos fuimos a comer/cenar al restaurante Don Manuel. La comida estuvo muy rica y las vistas al río Chacamax la acompañaron de una experiencia muy agradables.
Regresamos al estado de Campeche para continuar nuestras visitas por la arquitectura Río Bec. Recorreremos cuatro pequeños yacimientos muy próximos entre sí que nos dejaron con la boca abierta. Aunque no son tan famosos como otros de la Península de Yucatán, para nosotros fueron de los más interesantes:
Balamkú: Su Friso de los Cuatro Reyes es, junto con el de Ek Balam, el relieve de estuco mejor conservado del mundo maya. Además, de ilustras los aspectos opuestos y complementarios del inframundo, equipara el ciclo dinástico al ciclo solar.

Chicanna: Sus edificios son la mejor muestra del estilo, con fachadas que presentar enormes mascarones del «Monstruo de la Tierra» cuyas fauces abiertas sirven como puerta de entrada al edificio, simbolizando el paso al inframundo.

Becán: Es una de las poquísimas ciudades mayas rodeadas por un foso defensivo. Visitarla es un laberinto de pasillos, plazas, escaleras que son trampantojos, patios a distintos niveles y caminos sin salida. Nunca sabrás por dónde ir ni a dónde llegarás, pero dará igual porque es un recorrido espectacular.

Xpujil: La estructura con las tres torres es un gran ejemplo del estilo ilusionista en el que se sustenta el estilo Río Bec. Sus torres son macizas, sin habitaciones y sus escaleras simuladas. Su única finalidad: imponer en la distancia.

Cenamos en el restaurante Xtabay. No nos gustó mucho la comida. Fue la única vez que la comida no estuvo a la altura en este viaje.
Calakmul, capital del Reino de la Serpiente, fue una de las superpotencias más importantes del mundo maya, y único rival que estuvo a la altura de Tikal. En las profundidades de la selva, encontrarás una inmensa urbe con edificios de escala titánica. En Calakmul no verás el refinamiento y la belleza arquitectónica de Palenque, pero te resultará asombrosa porque sus edificios son imponentes, robustos y muy numerosos. Las mejores perspectivas las encontrarás en la cima de sus pirámides, pues al sobrepasar las copas de lo árboles son difíciles de apreciar desde el suelo.


La zona arqueológica está dentro de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, lo que nos permitió ver algunos animales como monos aulladores y monos araña.
Camino a Laguna Bacalar paramos a comer en Sazón Veracuz. Una opción mucho mejor en Xpujil que la del día anterior. Regresamos al estado de Quintana Roo, por lo que perdemos una hora con el cambio horario.
Por la mañana cogimos un kayak que teníamos incluido en los servicios del hotel y salimos a explorar Laguna Bacalar. El color del agua es muy bonito y pueden verse arrecifes de microbialitos.

Después de nuestra mañana de relax en la laguna fuimos a Chetumal de devolver nuestro coche de alquiler. Almorzamos magníficamente un ceviche y un pulpo a la brasa en el restaurante Ámbar del Mar.
A las 15:30h tomamos el ferry a Cayo Caulker en Belice con la empresa San Pedro Belize Express Water Taxi. Nos costó 90 $USD. Cuando llegues al puerto, en la taquilla tienes que muestrar tu reserva. Te entregarán los billetes para embarcar y los formularios de aduanas e inmigración que debes cumplimentar, para entregarlos en el control de extranjería tanto de México como de Belice. Es imprescindible estar en el puerto a las 14:00h para pasar el control de inmigración y aduanas mexicano. El control de inmigración beliceño se realiza al atracar en el primer puerto de Belice. Como nuestro trayecto hizo una parada en San Pedro lo hicimos allí y después regresamos al ferry para continuar. Llegamos a Cayo Caulker a las 17:45h.
Al entrar en Belice volvimos a ganar una hora más por el cambio de hora con Quintana Roo.
Desayunamos muy bien en la cafetería Amor y Café y nos fuimos a realizar nuestro tour de snorkel en la Reserva Marina Hol Chan. Escogí para ello una empresa que no alimentara a los animales y fuera respetuosos con el medioambiente. Hicimos cuatro paradas para hacer snorkel: Shark Ray Alley, The Channel, Coral Gardens y Manatee Spotting Area. La actividad nos gustó mucho, vimos muchos tiburones nodrizas y tortugas marinas, peces tropicales, corales, rayas y un barco hundido. Manatíes no encontramos porque no fuimos en su época, la cuál va de mayo a octubre.



Tomamos el ferry de la tarde a Belize City con San Pedro Belize Express Water Taxi. Nos costó 25 $USD. El billete es abierto aunque reserves una hora, por lo que puedes improvisar según te interese. Los horarios son a las 13:30h, 15:30h y 17:00h.
Tras una hora de trayecto llegamos a Belize City, recogimos nuestro coche del alquiler y cenamos en Vino Tinto Restaurant Bar & Grill una estupenda parrillada de carne.
De camino al yacimiento arqueológico de Lamanai, justo antes de llegar a Orange Walk, tomamos el desvío que señaliza nuestro destino. Nos adentramos en las tierras de una comunidad menonita, con pistas de tierra en buen estado. Nos resultó muy curioso ver su estilo vida, muy parecido al de los amish que nos cruzamos en Estados Unidos, con los coches de caballos, la vestimenta de otra época, los trabajos agrícolas y ganaderos realizados a la manera tradicional…

Lamanai nos dejó fascinados. Fueron las ruinas que más nos gustaron de Belice y se encuentran entre nuestras favoritas de todo el viaje. El entorno, una frondosa selva junto al río, es el escenario perfecto para que te sientas Indiana Jones, descubriendo majestuosas pirámides escondidas y sorprendentes templos con enormes caras de 4 metros de altura talladas en piedra.


De camino a San Ignacio, nuestra base para los próximos días, paramos a comer en Maracas Bar & Grill en Orange Walk. La comida fue espectacular y la terraza junto al río magnifica. Probamos el ceviche de caracola, los tacos de langosta y carne a la brasa. Todo delicioso.
Después de un tremendo desayuno típico beliceño, acompañado de fry jacks, en la cafetería Pop’s nos pusimos en marcha.

La carretera que lleva a Caracol ya se encuentra asfaltada hasta el final, por lo que el viaje es cómodo y más corto de lo que era antes. Atraviesa la Reserva Forestal Mountain Pine Ridge con algunos lugares interesantes en los que nos pararemos en el viaje de regreso.
Caracol es el yacimiento más grande e imponente de Belice. Su estructura más alta, Caana, alcanza los 43 metros. Además, la historia tan belicosa de sus antepasados dejó grandes muestras de ello en los grabados de los juegos de pelotas y estelas. Es fácil quedar obnubilado entre tanta belleza cuando vas acompasado con el sonido de los guacamayos y las oropéndolas en este lugar.


En la camino de regreso hicimos varias paradas para bañarnos en las pozas de Rio On Pools y la cascasa Big Rock Falls. Los desvíos de la carretera principal a éstas eran de tierra. El acceso fue gratuito.


Para cenar se nos antojó comida india, así que nos decantamos por el restaurante Ko-Ox Han Nah que no estuvo mal.
Repetimos el desayuno beliceño de Pop’s antes de dirigirnos a nuestra última visita de Belice.
Para acceder a Xuanantunich es necesario subir el coche a un trasbordador manual para cruzar el río. No hay que comprar billete para cogerlo, simplemente ponerse en la cola y subir cuando te indiquen, pero sí es habitual dar una propina por el servicio.
Xuanantunich me parece una visita muy recomendable, a nosotros nos gustó mucho. Destacaría su pirámide principal, El Castillo de 40 metros, famosa por los impresionantes frisos de estuco que decoran los lados este y oeste.


Para completar la mañana teníamos previsto visitar las ruinas de San Ignacio, Cahal Pech, pero preferimos ir a tomar un café a Café de los Mayas, y después devolver el coche de alquiler tranquilamente.
Almorzamos de maravilla en el restaurante The Guava Limb. A las 14:30h estábamos en el punto de encuentro para tomar la furgoneta compartida para irnos a Flores (os lo he dejado marcado en el mapa). Optamos por la compañía Marlin Espadas. Nos costó 20 $USD. Tuvieron un retrasado de más de una hora al recogernos y cuando repostaron gasolina se confundieron y le echaron diésel. Cuando se dieron cuenta, por suerte ya habíamos cruzado la frontera con Guatemala, tuvimos que esperar en la cuneta 3 horas hasta que lo solucionaron. En teoría debíamos llegar a Flores a las 17:30h pero llegamos sobre las 22:00h.
Como ya no disponíamos de coche contratamos un taxi para que nos hiciese todos los traslados de este día. Pagamos Q1650 GTQ por tres personas. Nos recogió a las 4:30h y nos dejó en el hotel a las 19:00h.
Si quieres ver el amanecer o atardecer en Tikal tienes que pagar una entrada adicional y contratar un guía. Nosotros no hicimos ninguna de las dos cosas. Suele haber niebla en la selva a esa hora, por lo que la actividad es probable que sea decepcionante. Empezamos la visita a las 6:00h, justo cuando abren para la tarifa normal, presentando nuestras entradas reservadas online (es obligatorio).

Tikal no solo es increíble por su importancia histórica, sino que también por la extrema belleza de sus estructuras, la profunda selva que la envuelve, la sensación de exploración, las inabarcables vistas desde sus pirámides de hasta 70 metros… Tikal nos recordó mucho a la experiencia de explorar los Templos de Angkor. Otro sueño hecho realidad.

Compramos un mapa en la taquilla por Q25 GTQ y seguimos este itinerario: Plaza Este y Mercado, Grupo F, Gran Plaza: Templo I Gran Jaguar y Templo II de las Máscaras, Acrópolis Norte, Acrópolis Sur, Templo V, Plaza de los Siete Templos, Acrópolis Sur, Mundo Perdido, Complejo N, Templo IV, Palacio de los Murciélagos, Palacio de las Ventanas, Templo III, Gran Plaza, Palacio de las Acanaladuras, Templo VI.

Te recomendamos subir a las pirámides: Templo II, Mundo Perdido y Templo IV, las vistas son fabulosas. La selva infinita y la cúspide de las pirámides asomando sobre la copa de los árboles es algo que nunca olvidarás.
Tikal es también un Parque Nacional de 570 km² por lo que pudimos ver algunos animales: pizotes, monos aulladores y araña, loros, tucanes y pavos ocelados.

Nos dejamos por ver la zona norte por falta de tiempo. Decidimos descartarla porque todavía hay pocas estructuras excavadas en la zona, aunque en el mapa salgan marcadas.
Almorzamos de camino a Yaxhá en el restaurante González en el pueblo de El Caoba. La comida nos gustó, fue sencilla pero sabrosa.
Por la tarde visitamos el complejo de Yaxhá. Las estructuras eran las más sencillas entre las que habíamos visto durante el viaje y había bastantes zonas aún por restaurar, pero encontré que su ubicación junto a las lagunas lo hacía distinto a todo lo anterior. Seguimos un pequeño recorrido por la orilla del lago y después nos adentramos en el interior de la ciudad. No pudimos ver el atardecer desde lo alto del Templo 216, pues estaba cerrado el acceso, pero nos deleitamos con un ensordecedor recital de los monos aulladores para despedir el viaje.



Si dispones de más tiempo, puedes continuar el viaje por el sur de Guatemala: Antigua, Lago Atilán y el trekking al volcán Acatenango para ver el volcán de Fuego en erupción. Te recomiendo hacer una excursión a Honduras para visitar Copán, una de las mejores ruinas mayas del mundo y que por su lejanía con el resto, no hemos podido incluir en este itinerario.

Los ciudadanos españoles no necesitan tramitar un visado para visitar ninguno de estos países con fines turísticos. Para poder acreditar que tu viaje es por motivos turístico, deberás estar en disposición de demostrarlo, mostrando reservas de hoteles y billetes de avión de regreso, que podrían ser requerido en los controles fronterizos.
Si ingresas en México vía aérea no tendrás que cumplimentar la Forma Migratoria Múltiple, solamente descargártela desde esta web una vez hayas pasado el control de migración. Este documento acredita tu estancia legal en el país y podrá serte requerida en los controles policiales de las carreteras y en el control de migración de salida.
Al entrar en México por vía aérea no hay que pagar ninguna tasa (DNR), pues ya se considera incluida en el billete de avión. Para salir de Belice por la frontera terrestre hay que pagar una tasa de 20 $USD al agente del control de migración. En Guatemala no hay que pagar ninguna tasa de acceso o salida del país.
Es importarte cerciorarse de que se han estampado todos los sellos, tanto de entrada como de salida de cada país, para no tener problemas.
El estado de Quintana Roo en México se encuentra en uso horario GTM-5, mientras que el resto de lugares del viaje se encuentran en el GTM-6.
Durante la descripción del itinerario del viaje te he indicado cada cambio horario al que hemos estado sujetos para que lo tengas en cuenta y no se te olvide. Hay días que contarás con una hora más y otros con una menos. Tenlo en cuenta para tu planificación.
Por los estados mexicanos en los que hemos circulado el estado de las carreteras es bueno, con todos los trayectos asfaltados. Se ha reportado algún caso de asalto y atraco a vehículos turísticos por lo que suele ser recomendable desplazarse durante las horas del día, priorizar las carreteras principales y no salirse de las zonas turísticas. Como los chaparrones torrenciales son frecuentes te recomiendo que en esos casos evites las vías secundarias, pues no disponen de drenaje y se suelen inundar, y optes por autovías o autopistas aunque sean de peaje (ellos las llaman de cuota).

En la carretera encontrarás frecuentemente resaltos, llamados topes en hispanoamericano, que no están señalizados, por lo que requiere conducir con precaución. También se han reportado casos de mordidas, es decir, extorsión de los agentes de policías a turistas en los controles de carretera. En nuestro caso, los agentes sólo nos pararon una vez, al cruzar del estado de Campeche a Chiapas, y fueron muy amables y correctos. Se interesaron por saber si nuestro viaje estaba yendo bien o si habíamos tenido algún problema.
Con las empresas de alquiler de coches también se comenta que puede haber estafas. Parece que se dan casos en los que la reserva no te asegura el vehículo, cuando llegas allí te piden más dinero por él, te enchufan seguros extras… Independientemente de estos incidentes hay que tener claro que, para alquilar un vehículo en México es obligatorio contar con un seguro de responsabilidad civil que sea emitido por una aseguradora mexicana autorizada, por tanto, te recomiendo que el seguro lo contrates directamente con la empresa mexicana con la que vayas a alquilar y nunca con intermediarios. Nosotros alquilamos con Enterprise en el aeropuerto de Cancún y el proceso fue totalmente normal. Sin sorpresas, ni sobrecostos, fueron amables y cumplieron con lo reservado.

En Belice las carreteras están en peor estado que en la Península de Yucatán. Quitando los núcleos de población más grandes que se encuentran comunicados por cuatro autopistas principales completamente asfaltadas, el resto son vías secundarias de ripio. Si viajas en temporada seca, te recomiendo alquilar un vehículo alto y con buena suspensión, tipo SUV, para tu confort. En temporada de lluvias, según las zonas que visites, puede ser necesario un 4×4.
Alquilamos el coche con la empresa Crystal Auto Rental Belize. Aquí no es necesario un seguro nacional, por lo que puedes usar el seguro de tu tarjeta de crédito o el de un intermediario. Disponen de la opción de poder cruzar el coche a Guatemala para ver Tikal, pero no estarías cubierto por su seguro si ocurriese algo.
En Belice también encontrarás topes por lo que circula con cuidado. También ten en cuenta que circulan a su propio albedrio, parece que las normas de circulación son una sugerencia. Al parecer no hay suficientes agentes de seguridad para multar y por tanto, la gente hace un poco lo que le viene en gana. Pero en general, la circulación es normal, sólo hay que estar un poco más atento de lo habitual y no dar por sentado tu preferencia cuando las señales lo indiquen. Mirémoslo por el lado bueno, al haber menos agentes también hay menos posibilidades de que os puedan extorsionar 😅.

En general los yacimientos arqueológicos abren todos los días del año y su horario es de 8:00h a 16:00h, a excepción de Tikal que es de 6:00h a 18:00h y Yaxhá que es de 8:00h a 18:00h.
Las entradas se compran en la taquilla física, excepto de Tikal que es obligatorio comprar la entrada con antelación online es esta web oficial. Es importante llevar dinero en efectivo porque no siempre podrás pagar con tarjeta. Os he ido poniendo los precios de cada uno de ellos en la descripción del itinerario. Tomadlos como una referencia porque como os expliqué en el apartado de lo peor esto es un sacadero de perras y los precios suben como la espuma cada dos por tres. Además contad con que en los yacimientos más turísticos también os cobrarán por aparcar.
Aunque lo he indicado en varios puntos de la guía, recordaros que mi recomendación es que madruguéis y hagáis a primera hora las visitas culturales para pasar menos calor, especialmente en aquellos que no están en la selva.
Para los yacimientos que están en la selva os recomiendo zapato cerrado para evitar mordeduras de insectos, especialmente de hormigas, pues son muy dolorosas.

En el apartado de lo mejor te he indicado los cenotes que visitamos, y que te recomendamos, porque nos encantaron. Además debes de tener en cuenta al organizar su visita que suelen cerrar entre las 16:00h y las 17:00h, para que tengas suficiente tiempo para disfrutarlos.
En mi opinión con una hora efectiva como mínimo por cenote estaría bien, pues el agua está fría y es complicado aguantar más de 30 minutos dentro sin neopreno. El resto del tiempo puedes aprovechar para verlo y hacerle fotos, pues es muy bonito el entorno. Si dispones de más tiempo genial, tendrás más tiempo para disfrutar.
Con tiempo efectivo me refiero a tiempo real de disfrute ya que debes contar adicionalmente con el tiempo de comprar las entradas, cambiarte en el vestuario, dejar las pertenencias en las taquillas y recoger el chaleco salvavidas, que es obligatorio llevar. Con lo que ten en cuenta aproximadamente otros 30 minutos más. Además no te olvides de que dentro de algunos complejos hay varios cenotes, por lo que lo ideal es pasar al menos 1 horas en cada uno de ellos.
Es recomendable echar en la maleta unas gafas de bucear para disfrutar del fondo, el agua es cristalina y lo que verás, todo un espectáculo. También tienes la opción de contratar tours de buceo o snorkel con un guía por las redes de túneles subterráneos.
Como os explicamos en la Guía de viaje a Costa Rica, la gastronomía en los países centroamericanos es muy similar en todos ellos. Por tanto, con lo que puedes leer ahí, puedes hacerte una idea de lo que encontrarás en Belice y Guatemala. Sólo añadir que en Belice comimos fenomenal, disfrutamos mucho. Por otro lado, en México puedes disfrutar de una rica variedad de recetas regionales, que darán un gran valor a un viaje por un país con una de las mejores cocinas del mundo.




La gastronomía en la región que visitamos en este viaje, la Península de Yucatán, es una mezcla única de tradiciones mayas y sabores coloniales. Sus platos más icónicos incluyen:
Los platos viene normalmente acompañados de tortillas de trigo o maíz. Adicionalmente nosotros solíamos incluir como entrante en todas las comidas guacamole, que aunque es un pato de la gastronomía azteca, puedes encontrar en cualquier lugar de México.

Para el viaje por México elegimos todos los hoteles con parking privado. Todas las reservas son con habitación doble con baño privado. Como reservamos los alojamientos con muy poca antelación en Belice no pudimos elegir mucho, por lo que creo que podrás encontrar opciones mejores. En Guatemala y México no hubo problemas y pudimos escoger buenas opciones.

Alojamiento con desayuno cercano al aeropuerto de Cancún. Cómodo hotel de cadena pero con un precio algo elevado para la media del país. Desayuno buffet. Parking privado.
Pequeño alojamiento boutique con desayuno incluido. Dispone de un pequeño jardín con piscina. Aparcamiento en la puerta.
Alojamiento muy cómodo y confortable, pero alejado del centro, con un desayuno buffet muy completo. Parking privado.
Pequeño hotel con confortables habitaciones y un fantástico desayuno a la carta. Parking privado. Se encuentra en el centro por lo que si no va a visitarse Mérida es mejor una opción a las afueras para evitar los atascos.
Pequeño hotel con habitaciones sencillas y limpias y un fantástico desayuno a la carta. Parking privado.
Hotel con habitaciones sencillas y limpias con ventana al pasillo. Desayuno sin opciones para elegir. Parking privado.
Cabaña cómoda y confortable con desayuno a la carta fantástico.
Pequeño alojamiento con buen desayuno a la carta y acceso privado a la laguna con kayak incluido. No se encuentra en primera línea, hay que desplazarse al club del hotel.
Hotel junto a la playa de baja calidad y con instalaciones en mal estado.
Cómodo apartamento a las afuera de Belize City con abundante desayuno a la carta. Parking privado.
Pasamos dos noche en este hotel en la plaza principal de San Ignacio. Muy básico y decadente. Parking privado.
Pasamos dos noches en este bonito hotel de Flores. Habitaciones cómodas y agradables con desayuno incluido. No pudimos probarlo porque nuestros madrugones estaban fuera del horario. Las ventanas de las habitaciones dan al interior del hotel. Nos organizaron los traslados, tanto a Tikal+Yaxhá (Q1650) como al aeropuerto (Q30) para 3 personas.
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