Las Horquetas es una de las mejores rutas multietapa de Chile, sólo desbancada del primer puesto por el popular Circuito Macizo Paine del Parque Nacional Torres del Paine. Ambos circuitos tienen muchas similitudes aunque también importantes diferencias.
Los dos se ubican en la Patagonia chilena, por lo que comparten un paisaje donde predominan picos muy singulares y extraordinarios, lagos de un color inverosímil, glaciares impactantes y bosques de lengas y ñirres que en otoño te dejan anonadado.
A pesar de nuestra predilección por el paisaje del Circuito Macizo Paine, tengo que reconocer que Las Horquetas presenta unas claras ventajas, al menos para los montañeros. No hay aglomeraciones, por lo menos de momento, y no dispone de apenas infraestructuras. Por tanto, se puede vivir una experiencia más natural y salvaje, dejando un impacto ambiental bajo. Otra diferencia a tener en cuenta es el grado de exigencia/dificultad de los senderos, bastante superior el de Las Horquetas al del Circuito O y W de Torres del Paine.

Las Horquetas discurre por el interior del Parque Nacional Cerro Castillo y te permite conocer todos los puntos de interés del parque durante el recorrido, algo que no es posible realizando los senderos de un día. Ésta es la mejor manera de alcanzar las joyas más remotas y poder disfrutar de las más accesibles sin multitudes.

Indice
El núcleo de población más cercano al inicio del sendero es Villa Cerro Castillo, lugar donde podréis encontrar alojamientos, restaurantes y tiendas para abasteceros.
El sendero es lineal y con sentido obligatorio partiendo desde Acceso Travesía Las Horquetas, en la Carretera Austral, a 29 km de Villa Cerro Castillo y saliendo por Estero Parada. El acceso a Estero Parada se encuentra a 7 km de Villa Cerro Castillo. Se realiza a través de una pista por la que sólo se puede circular con un vehículo 4×4 dada la gran pendiente en algún tramo.
Por ello, nosotros reservamos con un taxista de Villa Cerro Castillo que nos llevase al inicio y nos recogiese en el punto final. Nos costó $45.000 CLP ($30.000 CLP Las Horquetas + $15.000 CLP Estero Parada).
Desde luego, el momento álgido para visitar el Parque Nacional Cerro Castillo es el otoño, durante el mes de abril. El inmenso bosque de lengas que alberga el parque, regala escenas carmesíes de una extrema belleza. Sin embargo, realizar la travesía en esta época requiere ir bien equipado para soportar el frío y la nieve, y jugársela con la inestabilidad meteorológica.

Los mejores meses para realizar la travesía, son por ello enero, febrero y marzo, periodo en el que las temperaturas son más agradables, hay más horas de luz y en consecuencia, cuando suele estar abierto el sendero para realizarlo por libre. La fecha exacta de apertura y cierre varía en función de la climatología, pudiendo adelantarse o atrasarse en función de la cantidad de nieve que cubra el sendero. El inconveniente de la temporada de verano en Patagonia es la presencia de los tábanos, los cuales son un verdadero incordio, especialmente cuando estás parado.
Nosotros escogimos realizar el sendero en verano debido a que ya conocimos la belleza del bosque patagónico otoñal en nuestro anterior viaje por Patagonia Sur, donde habíamos podido arriesgar una mala climatología en senderos más confortables que éste. Concretamente, realizamos este recorrido la primera semana de enero y sólo encontramos nieve en el Paso Peñón, donde era posible progresar sin necesidad de material.
El sendero, al estar dentro de un parque nacional, está mantenido y, por tanto, es «cómodo» de transitar. No se requiere ningún conocimiento técnico para abordarlo, pero sí estar acostumbrado a lidiar con mucha pedrera y a vadear ríos a pie. Todo el recorrido está señalizado con balizas, aunque en algunos puntos se dispersa, por lo que hay que estar atento para no perder la huella del camino. Quizás, los puntos que pudieran resultar más exigentes para aquellos que no estén acostumbrados a la montaña, serían el Paso Peñón (1.300 m) y el paso Morro Negro (1.689 m). En estos collados se encuentran las mayores pendientes del recorrido, el terreno es resbaladizo con roca suelta y puede permanecer nieve en un periodo más amplio del año.
El sendero tiene una longitud de 54 km con 2.200 m de desnivel positivo y 2.600 m de desnivel negativo. Es un sendero lineal que es obligatorio realizar en el sentido de este a oeste, es decir, entrando por Las Horquetas y saliendo por Estero Parada. Suele recorrerse en unos 3 – 4 días. Nosotros lo hicimos en tres días realizando las dos primeras etapas el primer día. El horario permitido de ingreso al sendero es de 8:00h a 12:00h.
Para realizar la travesía hay que pagar la entrada al parque nacional y registrarse aquí. Nosotros compramos el pase de 3 días por $28.000 CLP/persona.
En este circuito hay múltiples senderos complementarios, y como siempre que pasa esto, nosotros te recomendamos que los hagas todos. Podrás contemplar espectaculares lagunas glaciares como la Laguna El Turbio, Laguna Anfiteatro y Laguna Duff que se muestran impresionantes al principio del verano por los bloques de hielo que aún flotan en ellas.
Algo a tener en cuenta en este sendero es que la infraestructura es mínima, por lo que el cruce de los ríos habrá que hacerlo vadeando cuando no son muy caudalosos o bien haciendo equilibrismo sobre troncos. Pero tranquilo, en las secciones más turbulentas encontrarás puentes de madera.

Este es un sendero que sólo es posible hacer en autosuficiencia, es decir, no hay ninguna infraestructura para alojarse, comer o beber durante el recorrido. El Parque Nacional Cerro Castillo ha habilitado 5 zonas de acampada, que cuando realizamos la travesía en 2025 eran gratuitas y no requerían reserva. Desde luego la gestión de este parque es mucho más sostenible y respetuosa con el medio ambiente que la de Torres del Paine.
Las zonas de acampada disponen de una zona para montar la tienda, cuentan con merenderos de madera y letrinas. Se ubican próximas a algún curso natural de agua que requiere ser tratada para abastecerse. No hay agua potable en ningún punto del sendero, pero sí acceso a muchos arroyos.

Del 2 al 4 de enero de 2025
Nada más empezar encontramos la Caseta Las Horquetas donde nos registramos anotando en un libro nuestros datos.
La primera etapa es muy cómoda. Comienza siguiendo la orilla del río Blanco, cubierta de altramuces en flor y rodeados de montañas ocres, hasta adentrarnos en un denso bosque de lengas, donde es posible toparse con algún huemul. Qué diferente se nos hace caminar por el bosque magallánico verde, tan distinto a como lo conocimos el pasado otoño en una explosión de colores carmesíes, en la zona sur de Patagonia. Sin lugar a dudas merece la pena que hagas el esfuerzo por ver alguno de estos bosques en otoño, es algo que convierte el paisaje en sublime.


El sendero es bastante llano por lo que viene muy bien para ir acostumbrándose al peso de la mochila, que viene repleta de comida y del material de acampada. Un poco antes de llegar al kilómetro 6 nos encontramos con el primer vadeo, ancho y de poca profundidad. Y así durante los siguientes dos kilómetros vamos descalzándonos y calzándonos pues vienen un par más.

Relajadamente seguimos el paseo por el bosque disfrutando de un paisaje espectacular hasta llegar al campamento Río Turbio. Aquí se encuentra la primera zona de acampada habilitada, junto al río que le da nombre. Si tu jornada acaba aquí te recomiendo hacer el sendero complementario a la Laguna El Turbio. Nosotros seguimos con el circuito pues queremos hacer la segunda etapa también el primer día.


Seguimos el cauce del río Turbio, que baja desde el glaciar del mismo nombre, enmarcados por unas preciosas vistas de las montañas hasta volver a adentrarnos en el bosque. Una vez pasamos el desvío a la Laguna El Turbio, ascendemos por el bosque atisbando cascadas y picos a través de pequeños claros entre los árboles, hasta sobrepasar la línea de bosque.
Ya no nos queda más remedio que cruzar el río, y un poco hartos de ponernos y quitarnos las botas, decidimos jugárnosla saltando de piedra en piedra hasta llegar a la orilla opuesta.
Ascendemos una empinada pedrera hasta el Paso Peñón, encajándonos entre las montañas cubiertas de cascadas de deshielo. Aunque encontramos el paso cubierto de nieve fue muy seguro cruzarlo, sin pasos expuestos ni hielo que requirieran utilizar material de alpinismo. Se trata de un paso largo y muy ventoso.



Una vez se cruza el collado se encuentra el impresionante Mirador del Ventisquero El Peñón, que nos obligó a una parada para contemplar el espectacular paredón repleto de cascadas cayendo del glaciar.


Con gran esfuerzo, dejamos atrás esta increíble vista, para continuar el pedregoso descenso siguiendo el arroyo en el que confluyen las cascadas, hasta adentrarnos de nuevo en el bosque. En esta zona la señalización es escasa por lo que debes estar atento para no perder el sendero. Tras cruzar el río en varios puntos, con puentes, haciendo equilibrismo sobre troncos, y disfrutando de las vistas de algunos ventisqueros que cuelgan del macizo, finalmente llegamos al campamento El Bosque.

Al amanecer, antes de desmontar nuestra tienda, hicimos el sendero complementario a Laguna Anfiteatro. Son únicamente un par de kilómetros ida y vuelta desde el campamento por una morrena muy pedregosa.
Es un desvío súper recomendable, pues la laguna es realmente bonita, encajada en un circo glaciar. Afortunadamente, al ir al principio del verano, la laguna aún estaba bastante helada y nos regaló una preciosa estampa con bloques de hielo flotando.

Después de recoger el campamento, continuamos con el circuito. Con una suave pendiente, vamos avanzando siguiendo el río por el que desagua la Laguna Cerro Castillo, por un paisaje sobrecogedor. Una pequeña meseta nos permite contemplar los densos bosques de lengas que cruzamos ayer, las agujas rocosas del macizo Cerro Castillo, tan hermosas y blancas aún por los neveros, los glaciares y las potentes cascadas que truenan por el deshielo. Sólo hemos caminado 2 km y estamos tan absortos por el paisaje que nos cuesta horrores avanzar. Simplemente por el Mirador del Glaciar El Peñón, La Laguna Anfiteatro y esta zona, a la que se conoce como La Tetera, ya ha merecido la pena hacer este circuito de trekking.

Al llegar al desagüe de la laguna ascendemos una pedrera que nos permite realizar un trayecto panorámico con vistas sublimes a Laguna Cerro Castillo. A estas horas la estrella del parque es prácticamente para nosotros, ya que los excursionistas de un día, aún no han tenido tiempo de llegar hasta aquí. La laguna es preciosa, con el agua de un azul eléctrico asombroso y enmarcada por los puntiagudos picos.

Bordeando la laguna por una incómoda pedrera ascendemos una zigzagueante pendiente hasta el Morro Negro, donde además de vistas aéreas de la laguna, podemos observar el amplio paisaje del valle del río Ibáñez. Un mirador 360º que te dejará con la boca abierta.

Aunque el paso suele ser una zona muy ventosa, hoy no corre ni gota de viento, por lo que el descenso, por un terreno muy pronunciado y disgregado, se hace pesado y cansado bajo un sol abrasador. No encontrarás una pizca de sombra ni de agua hasta alcanzar el bosque en la zona de acampada Porteadores, a unos 7 kilómetros de Laguna Cerro Castillo, así que asegúrate de llevar suficiente agua. A pesar de que ni una nube nos quiso hacer el favor de sofocar nuestro calor, las bonitas vistas de Cerro Palo y el valle del río Ibáñez entretuvieron nuestro avance durante el descenso.



Después de refrescarnos en el río Estero Parada, dejamos el campamento Porteadores, y en suave y cómodo ascenso bajo la sombra del bosque, llegamos tras 3,6 km a nuestro campamento para esta noche, El Neozelandés. Con este nombre el campamento nos trajo el recuerdo de los increíbles Great Walks de Nueva Zelanda.
A escasos metros del área de acampada, siguiendo el camino hacia Laguna Duff, encontramos un plácido claro donde relajarnos, con soberbias vistas de las montañas.
De nuevo, al amanecer y antes de desmontar el campamento, hicimos el sendero complementario a Laguna Duff. Otra de las joyas más visitadas del parque. De la misma manera que pasó con Laguna Cerro Castillo, pudimos disfrutarla en soledad, pues los excursionistas aún no ha llegado.
El trayecto ida y vuelta a Laguna Duff desde el campamento son unos 5 km. Es un sendero muy pedregoso pero con una pendiente suave que recorremos más «cómodos». Especialmente porque hemos dejado la pesada mochila de travesía en el campamento. Nosotros comenzamos cargando en este circuito entre 12-15 kg cada uno, pero a estas alturas ya vamos más ligeros, pues poca comida nos queda ya. Hoy tenemos previsto acabar para comer en Villa Cerro Castillo y celebrarlo con un buen plato caliente de carne.
Laguna Duff es un claro imprescindible del parque. Encontraremos esta laguna en el fondo del valle, en la morrena glaciar. Esta laguna estaba también bastante helada, lo que le dio para mi gusto un aspecto aún más espectacular. Pero sin lugar a dudas, lo que hace este enclave tan hermoso, es el cordón de picos afilados bajo el que se encuentra.


Tras más de una hora solos en este paraíso, explorando todas las perspectivas posibles para contemplar la laguna, regresamos al campamento.
Mientras recogíamos, comenzaron a pasar los primeros excursionistas por el campamento Neozelandés en dirección a la laguna. Nosotros tomamos el sentido de bajada, cruzándonos con otros tantos en sentido contrario. Seguimos el sendero a través del bosque que ya anduvimos el día anterior regresando al campamento Porteadores.
Desde ahí el sendero continúa 4,3 km descendiendo, por una cómoda senda con suave pendiente e interesantes vistas del macizo, hasta cruzar una zona de pampa. Vuelven a aparecer, como en los primeros kilómetros del trekking, los caseríos de los gauchos que aún se dedican a la ganadería.

Alcanzamos la portería de acceso Estero Parada y tras registrar nuestra salida, mostramos las entradas del parque al guarda. Después nos deja conectarnos a la WiFi para contactar con nuestro taxista e informarle de que estamos listos para que nos recoja.
Te dejo un track que he encontrado de la travesía para que te sirva de referencia.
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Magnífica ruta tal como se puede apreciar en las fotos. Muy detallada y con información muy útil.
¡Muchas gracias! Me alegra mucho que te haya gustado.